Ser Consultor mola. Si eres una persona abierta, con ganas de ayudar y sobretodo altamente empática, ser consultor puede ser tu profesión. Eso si, hay que estar al día siempre y no vale el quedarse atrás. Además, la profesión requiere de un horario flexible.

superCONSULTOR

Se trata de una profesión en la que si eres bueno, nunca tendrás dos proyectos iguales. Trabajas con personas, así que personas diferentes, planteamientos diferentes sobre la misma historia. Es verdad que siempre nos basamos en buenas prácticas que no suelen cambiar mucho, pero éstas, sólo hacen referencia al qué se hace y no al cómo.

Un proyecto de consultoría, siempre tendrá una fase de conocer cómo se hace, una fase de hacer el cambio y una última de presentar los resultados:

Conociendo el entorno o como dicen algunos el “assessment”

Me resulta muy divertido aprender de cada empresa y de cada persona, su forma de vivir y entender el día a día. A mí me enriquece y a la mayoría de los clientes les encanta hablar de lo que hacen, contar sus problemas y explayarse con ganas de cambiar aquello que ven mal (y por lo que seguramente te han contratado). Esta parte del proyecto sirve para conocer cómo son y qué cambios son realizables. Si al final del proyecto, terminas proponiendo algo inviable, por muy fantástica que sea la idea, no sirve de mucho para la empresa y se sentiran engañados.

La gente suele ser abierta y el esfuerzo por conseguir que te den lo máximo con el mínimo esfuerzo es siempre un reto. Hay que implicarse con el proyecto y con las personas. Este es un factor que de verdad aporta.

Implantando y buscando soluciones

Una vez que conoces lo que hacen, hay que buscar como se les puede ayudar. La solución buena NUNCA aparece a primera vista. Hay que darle unas cuantas vueltas. Hay que tratar de ser innovador y tras conocer lo que hacen y cómo son hay que trabajar en conseguir resultados.

Toca trabajar con personas, conocer sus miedos y apostar por sus fortalezas. Reunirse es la herramienta y tratarles siempre con respeto tu mejor compañero. Cambiar hábitos de trabajo no es fácil para nadie. No lo es. Así que lo que parece simple a primera vista, puede suponer un esfuerzo muy duro para las organizaciones.

Presentando los resultados

Si eres consultor/a ya sabrás que en los buenos proyectos apenas entregas nada tangible, puede que haya algún informe pero  se trata de haber generado cambios en la organización, así que en la última parte toca valorar y que valoren lo que has hecho y las decisiones que se han tomado. Todo ello resumido en una reunión en la que se presenta todo.

Muchas horas para preparar un ppt que debe ser muy bueno y que hay que ensayarlo al estilo Steve Jobs. Ponerse nervioso antes del momento es una obligación, sino es que no te has comprometido lo suficiente con lo que has estado haciendo y eso se verá en los resultados.

Cuando termines el proyecto, te deben quedar ganas de hacer mas para la empresa. Mucho más. Debes de defender las decisiones tomadas, aunque no parezcan que sean las mejores y quedarte con la espinita de que todavía se puede hacer más.

Si vives así cada proyecto, verás como disfrutas de hacer los esfuerzos y tendrás ganas de seguir siendo mejor.